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lunes, 7 de diciembre de 2015

10 lugares granadinos que esconden leyendas tras sus curiosos nombres. Ideal Granada 7-12-2015.

Niños Luchando, Calle del Beso o Callejón del Niño del Royo son algunas de esas vías que despiertan la curiosidad de quienes transitan por ellas. Estas son sus historias...

Muchos de los nombres de estas calles están inspirados en leyendas y otros en curiosidades que marcaron la historia del lugar, aportando a Granada un motivo más para ser considerada una ciudad con embrujo. Aquí os contamos las historias que esconden algunas de esas calles.
Calle Niños Luchando
La explicación al curioso nombre que recibe esta calle, situada cerca de la Facultad de Derecho, es mucho más cotidiana de lo que muchos piensan. Unos niños, que peleaban acaloradamente en una habitación de la citada calle, echaron abajo parte de un tabique. Su padre, cuya economía dejaba mucho que desear, ordenó hacer un bajorrelieve de mármol con la imagen de los niños luchando, para ponerlo en la fachada de la casa. Con el tiempo, la imagen acabó por dar nombre a la calle.
Calle del beso
Una historia de amor maternal inspiró el nombre de esta calle albaicinera, antes llamada Conde de Cabra. Cuenta la leyenda que una madre desconsolada ante el cuerpo inerte de su hija, que había fallecido mientras dormía a pocos días de su boda, devolvió a la vida a la joven con un último beso de despedida. Aunque los médicos apuntaron a un episodio de catalepsia, los vecinos del lugar prefirieron creer que fue el amor de su madre quien la resucitó.
Calle María de la Miel
De nuevo en el Albaicín, se sitúa una de nuestras calles con historia. La leyenda que inspira la que nos ocupa data de la época nazarí, cuando el guerrero Salam Almansur quiso mancillar el honor de su cautiva María Inestrosa, mediante un ramillete de olorosos jazmines. Cuando el guerrero acudió para conseguir por la fuerza a la joven, ella intentó escapar dejando caer en el agua el ramillete, endulzándola con su aroma, dando lugar al nombre de ‘El aljibe de agua de miel’ y, posteriormente, al nombre de la calle María de la miel.
Barranco de los negros
En esta ocasión, el repaso por las calles de Granada nos lleva al corazón del Sacromonte. Tras la Reconquista de Granada, muchos árabes adinerados huyeron hacia África, dejando grandes tesoros escondidos entre los olivos que poblaban la zona. Paralelamente, muchos esclavos de raza negra que fueron liberados de las familias de aquellos excavaron en las laderas del barranco hasta desfallecer, sin conseguir hallar tesoro alguno.
Callejón del Niño del Royo
Este callejón, que conduce hasta Torres Bermejas, recibe su nombre por los sucesos ocurridos durante el siglo XVI, cuando las autoridades colgaban en el poste los miembros amputados de delincuentes condenados a descuartizamiento. Los vecinos del lugar decían que, de lejos, aquellos miembros humanos se asemejaban a un niño con pañales y los brazos en cruz. Otros más supersticiosos llegaron a afirmar que escuchaban llorar al “niño del royo”.
Placeta del Cristo de las Azucenas
También en el Albaicín, se cuenta la historia de una valiente tía que se encaró con el joven que había deshonrado a su sobrina, justo al pasar por delante del Cristo de las Azucenas. Éste, que pretendía reírse de ella, aseguró que se casaría con su sobrina el día que las flores del aquel Cristo se volvieran naturales. Al decir esto, las azucenas reverdecieron dejando mudo al joven. Dicen que el hombre recuperó el habla al ver nacer a su hijo, fruto de su matrimonio con la mujer a la que había deshonrado.
Calle del Carnero
La Calle del Carnero, situada a espaldas de la Carrera del Darro, debe su nombre a una leyenda en la que un carnero mágico con cuernos de oro condujo a una pareja de amantes adúlteros hasta un escondrijo donde encontraron un gran tesoro que el marido ultrajado escondió a su esposa, como castigo por su infidelidad.
Calle Aljibe de la Vieja
Volviendo al Albaicín, esta vez en la parte alta del barrio granadino, encontramos la calle Aljibe de la Vieja, cuyo nombre proviene de la siguiente leyenda: hace mucho tiempo, una vieja que vivía por aquella zon, hizo unpacto con el diablo para que los higos de su higuera envenenasen a los ladrones que reposaran bajo la sombra del árbol, cansada de que le robaran sus frutos. Cuando la vieja murió, muchos aseguraban que oían su voz y que veían su sombra dando vueltas alrededor del árbol maldito.
Calle Hornillo de Vagos
Esta calle de curioso nombre, ubicada cerca de la Plaza de Toros de la capital granadina (junto a la Plaza San Lázaro), es un homenaje a aquellas personas sin oficio ni beneficio. La historia de esta calle se remonta a la época de los Reyes Católicos, cuando existió en el barrio de San Lázaro un hospital de leprosos. Al derribarse el barrio a finales de los años 90, la calle quedó en cuarentena para volver a resurgir como prolongación de la de Minas de San Lázaro. En ella no existen ni portales ni comercios de ningún tipo.
Paseo de los Tristes
Esta calle tan famosa y concurrida de Granada, considerada por muchos la calle más bonita del mundo, se llama en realidad Paseo del Padre Manjón. Su nombre se debe a que por aquel lugar pasaban los cortejos fúnebres que se encaminaban al cementerio ubicado junto a la Alhambra, dando lugar a tristes y melancólicos pasos de los familiares de los difuntos.

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