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lunes, 2 de marzo de 2026

Irán no va a asistir a su propio funeral como un convidado de piedra tras el ataque ilegal de EEUU e Israel



NO A LA GUERRA!!!


Es prácticamente imposible acabar con un gobierno que lleva casi cinco décadas en el poder y dispone de una sólida red de apoyos sin desplegar tropas sobre el terreno.

Una vez más, Oriente Medio está inmerso en llamas. Estados Unidos e Israel han lanzado un ataque sin precedentes contra Irán con la intención de derrocar al régimen islámico, no sólo golpear su programa nuclear como hicieron en el pasado mes de junio. Se trata de un doble salto mortal, porque es prácticamente imposible acabar con un Gobierno que lleva casi cinco décadas en el poder y dispone de una sólida red de apoyos sin desplegar tropas sobre el terreno.

Al embarcarse en una nueva guerra de inciertos resultados, el presidente Donald Trump ha decidido ignorar a su propia base electoral a la que prometió que se centraría en el frente doméstico y abandonaría las aventuras bélicas de sus predecesores en el cargo. El lema ‘América Primero’ parece haber sido relegado al baúl de los recuerdos por un Trump empeñado no sólo en resucitar la Doctrina Monroe en el patio trasero de América del Sur, sino también en retornar a un Oriente Medio que Barack Obama prometió abandonar para contener la proyección china en el Indo.
La guerra de agresión contra Irán parece ser un nuevo eslabón más de esta política que tan sólo agudizará los problemas de la región y tendrá un único vencedor: Israel, que pretende aprovechar el cambio de era para imponer, contra viento y marea, su hegemonía en el conjunto de Oriente Medio. Una vez más, el primer ministro Benjamin Netanyahu ha demostrado su capacidad para imponer su agenda belicista a Donald Trump, que ha hecho caso omiso de las advertencias de sus aliados árabes para evitar una nueva escalada de violencia. Ambos comparten su desprecio por el derecho internacional, su apuesta por el unilateralismo y su voluntad de perpetuarse en el poder.

Durante semanas, el presidente Trump ha puesto en marcha un doble juego para distraer la atención de la comunidad internacional. De una parte, ha enviado a Ginebra a dos personas de su total confianza —Steve Witkoff y Kared Kushner— para que negociaran con Abbas Araghchi, ministro de Asuntos Exteriores iraní, la interrupción de su programa nuclear. De otra parte, el Pentágono se ha coordinado con el Ministerio de Defensa israelí para lanzar un ataque sin precedentes contra los principales líderes políticos y militares iraníes, entre ellos el Guía Supremo Ali Jamenei, el presidente Masud Pezeshkian y la mayor parte de los ministros del gobierno, incluido el propio Aragchi.

En los últimos días, Estados Unidos había concentrado en el golfo Pérsico buena parte de su arsenal bélico con un despliegue sólo equiparable al que puso en marcha ante la invasión de Iraq en 2003. La presencia de los portaviones Abraham Lincoln y Gerald R. Ford, veinte fragatas y cientos aviones de combate de última generación parecía indicar que la opción negociadora era tan sólo un trampantojo para justificar que se habían agotado todas las vías antes de dar luz verde al ataque. Todo ello pese a que las negociaciones habían registrado avances significativos y que Badr Al Busaidi, ministro de Asuntos Exteriores omaní, había anunciado hace unos días que el acuerdo estaba “al alcance de la mano” y podría firmarse “mañana mismo”.

En su reciente discurso sobre el Estado de la Unión, Trump lanzó la inverosímil acusación de que “Irán estaba trabajando para construir misiles que pronto llegarán a Estados Unidos”. Marco Rubio, su escudero, advirtió que el régimen iraní pronto dispondría de misiles con los que amenazar Europa. Dichas acusaciones no difieren mucho de las formuladas en su día para justificar la invasión de Irak. En aquel entonces se habló de la existencia de armas de destrucción masivas que sólo existieron en la cabeza de George W. Bush y sus palmeros.

Debe recordarse que, tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas, la Doctrina Bush aprobó el lanzamiento de ataques preventivos contra las potenciales amenazas que se cernían sobre el imperio americano. Hoy en día, Trump ni tan siquiera se ha molestado en recabar el apoyo del Congreso (mucho menos el del Consejo de Seguridad) para lanzar su guerra contra Irán, una intervención que viola el derecho internacional y nos adentra en la ley de la jungla en la que tan cómodos se mueven autócratas de la talla de Trump, Netanyahu y Putin.

En todo caso, la manifiesta debilidad del régimen iraní tras años de asfixiante bloqueo económico y de reveses militares no debería confundirse con su incapacidad para responder a Estados Unidos e Israel. En las últimas horas, las fuerzas armadas iraníes han contraatacado golpeando las bases militares norteamericanas y lanzando misiles hacia el Estado hebreo que han sido interceptados sin dificultad. Si bien es cierto que hoy en día el régimen iraní no puede recurrir a la doctrina de ‘disuasión asimétrica’ activando a sus aliados regionales (Hamás, Hizbulá y los Hutíes), sería un error de cálculo pensar que va a asistir a su propio funeral como un convidado de piedra.

El régimen iraní afrenta la mayor amenaza existencial de toda su historia. Pensar que va a rendirse sin ofrecer resistencia parece poco realista, ya que en el pasado ha demostrado sobradamente su capacidad de resiliencia. En el caso de que perciba que está en riesgo su propia existencia no debería descartarse que optase por morir matando.

Si bien es cierto que Estados Unidos e Israel cuentan con una abrumadora superioridad militar, también lo es que Irán dispone todavía de varias bazas a las que recurrir. Entre las opciones que baraja está el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, por el que cada día pasan unos 20 millones de barriles de crudo, lo que podría disparar el precio del petróleo. No sólo eso: la interrupción de la navegación en dicho estrecho también provocaría una disrupción logística, ya que por el puerto emiratí de Jebel Ali, clave en el comercio mundial entre Asia y Europa, pasan cada mes más de 1,5 millones de contenedores.

Ignacio Álvarez Osorio


EL PAÍS, HOY:

Última hora del ataque de EE UU e Israel contra Irán, en directo | La guerra con Irán se extiende por Oriente Próximo y alcanza Chipre, territorio UE

Trump advierte que la “gran ola” de la ofensiva aún está por llegar | El Gobierno de Líbano anuncia la prohibición total de la actividad militar de Hezbolá tras el ataque a Israel

La guerra con Irán sigue extendiéndose este lunes por Oriente Próximo, después de que este lunes Israel bombardease objetivos de Hezbolá en Líbano en respuesta al lanzamiento de cohetes por parte de la milicia chií libanesa. El conflicto suma ya unas 600 víctimas mortales, 555 en Irán desde el sábado, según un recuento de la Media Luna Roja. El presidente estadounidenser, Donald Trump, ha asegurado en una entrevista telefónica para CNN que el ejército estounidense está “destrozando” a Irán y que la “gran ola” de la ofensiva aún está por llegar. Solo en las últimas horas, al menos 20 personas han fallecido en Teherán y otras 35 en la provincia de Fars, en el sur. En Líbano, los ataques israelíes se han cobrado la vida de al menos 31 personas. Según Israel, entre ellas está Hussein Mekled, jefe de inteligencia de Hezbolá. El primer ministro libanés, Nawaf Salam, ha anunciado la prohibición total de la actividad militar de la milicia en territorio libanés. Por su parte, Irán ha seguido atacando objetivos en la región, en Arabia saudí, Qatar o Kuwait. De hecho, ha lanzado también ataques con drones contra la base militar británica de Akrotiri, en la isla de Chipre (miembro de la UE), pocas horas después de que el primer ministro Keir Starmer anunciara su decisión de autorizar a Estados Unidos el uso de las bases del Reino Unidopara lanzar ataques contra los depósitos iraníes de misiles.


Un ataque ilegal, peligroso y probablemente inútil

El régimen represivo y brutal de los ayatolás en Irán es absolutamente condenable, y ojalá desapareciera en favor de otro democrático. Pero la presión militar y económica sobre Teherán no se hace para implantar allí un régimen que respete los derechos humanos, sino uno que no sea una amenaza para Israel.

J.Enrique de Ayala.

sábado, 28 de febrero de 2026

CELEBRACIÓN DEL DÍA DE ANDALUCÍA EN CÁDIAR 2026.

 Ayer celebramos nuestro Día de Andalucía en la Plaza Encarni con interpretaciones de la Banda incluido el Himno de Andalucía, exposición de poesías de los niños del cole, con nuestras papas a lo pobre, con el bingo y mucha animación.

Gracias a la Comisión de fiestas, a nuestra querida Banda y a todos los que hicieron posible que pasáramos un día de convivencia tan agradable.