CÁDIAR Y MIS COSAS.
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viernes, 27 de marzo de 2026
MARRAKECH MARZO 2026, UNA MARAVILLA.
Hemos paseado por la Medina y el zoco, por jardines, por la plaza, por la madrasa, excursiones al valle de Ourika y a Agafay. Los sentidos y las sensaciones se magnifican y ese olor a especias por todos los sitios es una pasada.
PLAZA JEMAA EL-FNA:
La Plaza Jemaa el-Fna en Marrakech, declarada Patrimonio de la Humanidad, es el vibrante corazón de la ciudad, famosa por su ambiente caótico y fascinante que cambia del día a la noche. Cerca de la icónica mezquita Koutoubia (la cotu), la plaza alberga encantadores de serpientes, cuentacuentos y puestos de zumos, transformándose al atardecer en un enorme restaurante al aire libre con música y espectáculoscamello, del quad y para comer: sopa Harira, ensaladas marroquíes, tagine (ternera o pollo), cuscús, fruta fresca de temporada y pasteles locales.
Me llevo una muy buena experiencia de la excursión. Nos recogieron de manera puntual y nos llevaron al sitio, nos dieron un té de bienvenida y unas tortillas con queso.
Nos explicaron las actividades que íbamos a realizar con los guías. Tanto el paseo en quad como el paseo en camello fue inolvidable. Después de las actividades, la comida que fue estupenda y para finalizar nos volvieron a llevar al lugar de recogida. REPETIRÍA SIN DUDA, ES UN PARAÍSO!!!
jueves, 26 de marzo de 2026
El dibujo viral del despacho de Pedro Sánchez es obra de una estrella del cómic granadino
Qué alegría de tenerlo como paisano.
Jorge Jiménez, dibujante de Superman, Batman y Spider-Man, firma la ilustración que ha generado tantas preguntas en redes sociales.
La pregunta se ha repetido una y otra vez por redes sociales, hasta hacerse viral. «¿Tiene Pedro Sánchez un cómic de sí mismo?». «¿Es Pedro Sánchez levantándose como Superman?». «¿De quién es el dibujo del fondo?». La respuesta está precisamente aquí, en Granada.
Esa ilustración la firma Jorge Jiménez, uno de los dibujantes más talentosos del momento, autor de la última serie de Batman, el cómic más vendido de 2025; el 'Superman en Granada', ese tebeo maravilloso que, por cierto, se llevó Arnold Schwarzenegger a su casa; o el reciente 'Spiderman y Superman', spin-off que une a los dos buques insignias de Marvel y DC.
Jiménez hizo esa ilustración en las últimas elecciones nacionales y la publicó en sus redes sociales para animar a la gente a salir de sus casas a votar. En la página, hay una suerte de Pedro Sánchez derrumbado que se levanta poco a poco. «Sí, así es, lo va a volver a hacer…», dice en la viñeta. Y luego añade «Vota».
LA INFANCIA COMO MERCANCÍA DE GUERRA*
Artículo de Antonio Lara Ramos.
Seguramente a los gobernantes de los países que promueven las guerras las vidas de la población les importan un bledo, pero a los ciudadanos de esos países no debería ocurrirles lo mismo. Es fácil manipular las razones por las que se invade un país o se lanzan cientos de bombas —armas de destrucción masiva, búsqueda de seguridad, acusaciones falaces de terrorismo o posesión de uranio enriquecido—, se juega con la bondad o la ignorancia de la gente. Lo que nunca se les dirá es que lo hacen por intereses geoestratégicos, económicos o intereses particulares de esos gobernantes.
Unicef señala que los niños y niñas son las primeras víctimas de la guerra y que 460 millones viven en países afectados por conflictos violentos con consecuencias desgarradoras: desplazamientos forzosos, estados de orfandad, abusos de todo orden, explotación sexual o trata.
En la Segunda Guerra Mundial los nazis, que ya tenían sus juventudes hitlerianas bien adoctrinadas y adiestradas para reprimir o delatar a enemigos, finalizando la contienda reclutaron ante la escasez de tropas a menores de 16 años como mensajeros, vigilantes o combatientes armados con rifles o lanzacohetes. Los efectos para la infancia fueron devastadores —daños colaterales, se llamarían groseramente ahora— llevando a niños a responsabilidades prematuras “como ayudar u ocupar las obligaciones de sus padres, dejar la escuela, trabajar...mendigar y traficar en el mercado negro” o acompañar a sus madres en colas del hambre, o sufrir el racionamiento posterior, como se describe en Infancias en guerra Memoria y género en los conflictos bélicos del siglo XX.
Nos solivianta ver a niños empuñando un fusil, niños soldado, en una África dominada por grupos armados o aquellos que luchaban en la eufemística revolución de la FARC en Colombia. Pero no nos ocurre igual si vemos en EE UU a un padre entrenando a su hijo en el uso de armas, activando un espíritu guerrero que raya en el uso de la violencia.
En El pan de la guerra (2002) de Deborah Ellis se relata la historia de Parvana, una niña afgana que se hace pasar por varón para aportar recursos a su familia. O ese viaje que emprende Enaiat para sobrevivir en En el mar hay cocodrilos (2018) de Fabio Geda, cuando su madre le insta a abandonar su pueblo al llegar los talibanes, en un viaje de cinco años cruzando Europa. Y no necesitamos citar solo a los malvados talibanes o a Boko Haram para glosar que la infancia es una mercancía de guerra, tenemos sobrados ejemplos en nuestro mundo occidental de ‘líderes’ que pasarán a la cochambre de la Historia engrosando la numerosa lista de gobernantes depravados y crueles.
La utilización indigna de la infancia como mercancía, al igual que la violación de las mujeres, es utilizada como arma de guerra. El abuso de la infancia es parte de las estrategias militares utilizadas sin remordimiento en este siglo XXI en que la barbarie ha apartado el espíritu pacifista y multilateral en el que millones de personas creíamos y seguimos creyendo.
Cifras escalofriantes hablan hoy de prácticas infames en las guerras auspiciadas por el mundo occidental. En la invasión de Ucrania se estima que Rusia se apoderó de decenas de miles de niños ucranios en un proceso de ´desucranización’. Una investigación de la Yale School of Public Health —Universidad de Yale— cifraba en 210 instalaciones la red dedicada a ello (El País, 16/9/2025), donde habrían recalado unos 35.000 niños forzosamente, reeducándolos en el patriotismo ruso, recibiendo instrucción militar o montando drones para luego masacrar a la población ucraniana.
En Gaza el daño a la población infantil es difícil calibrarlo en vidas y generaciones perdidas tras el genocidio perpetrado por Israel: pérdida de vidas, mutilaciones físicas, hambre, déficit alimentario para su desarrollo, falta de educación, dramas emocionales, trastornos psíquicos; todo ello minando a indefensos inocentes y cometido sin compasión ni escrúpulos. Acabar con niños y jóvenes, como a rebaño, era parte de una amplia estrategia ignominiosa de exterminio.
Una escuela en Minab fue destruida en los primeros bombardeos perpetrados por EE UU sobre Irán: 175 personas, mayoría niñas, asesinadas. Trump, un mentiroso convulsivo, culpó al régimen iraní del ataque, como Netanyahu hablaba de terroristas para justificar matanzas de gazatíes. No obstante, la prensa libre estadounidense —CNN o The New York Times—culpa a su Ejército. Estas niñas no tendrán la oportunidad de leer un libro ni siquiera a escondidas, como la niña afgana que comentara Malala reconociendo su lectura como un acto de resistencia.
Hace unos días Jaled Bani Odeh, 11 años, y Mustafa, ocho, sintieron la muerte a tiros a sus padres y dos hermanos —5 y 6 años— a manos de soldados israelíes que abrieron fuego contra el vehículo en el que viajaban. Habían salido de compras antes de terminar el ayuno de Ramadán. La familia palestina regresaba a Tammun, territorio invadido por Israel en Cisjordania. La versión israelí: el vehículo aceleró amenzazando a los soldados.
La Historia nos enseña que la infancia nunca fue protegida. Ahora tampoco. La infancia debería convertirse en sujeto histórico en las investigaciones. El abuso de menores es una práctica habitual como la violencia vicaria, la explotación sexual, la explotación laboral, negación de la educación, dejarlos morir de hambre o corromperlos para satisfacción de instintos depravados de aquellos famosos —visitantes de la isla del pederasta Jeffrey Epstein— que ahora se erigen en justicieros del mundo.
Y todavía hay quien piensa que esta proliferación de guerras y masacres, fuera del derecho internacional, traerá un mundo mejor.
*Artículo publicado en Ideal, 22/03/2026.
viernes, 20 de marzo de 2026
DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA.
El Día Mundial de la Poesía, celebrado cada año el 21 de marzo, conmemora una de las formas más preciadas de la expresión e identidad y lingüística de la humanidad. La poesía, practicada a lo largo de la historia en todas las culturas y en todos los continentes, habla de nuestra humanidad común y de nuestros valores compartidos, transformando el poema más simple en un poderoso catalizador del diálogo y la paz.
La UNESCO adoptó por primera vez el 21 de marzo como Día Mundial de la Poesía durante su 30ª Conferencia General en París en 1999, con el objetivo de apoyar la diversidad lingüística a través de la expresión poética y fomentar la visibilización de aquellas lenguas que se encuentran en peligro.
El Día Mundial de la Poesía es una ocasión para honrar a los poetas, revivir tradiciones orales de recitales de poesía, promover la lectura, la escritura y la enseñanza de la poesía, fomentar la convergencia entre la poesía y otras artes como el teatro, la danza, la música y la pintura, y aumentar la visibilidad de poesía en los medios. A medida que la poesía continúa uniendo personas en todos los continentes, todos están invitados a unirse.
En este día, muchas instituciones educativas aprovechan la ocasión para celebrar una fecha muy especial. A nivel mundial, muchos países aprovechan la ocasión para incentivar a los niños y jóvenes a la lectura a través de la poesía.
En fin, debe ser una fecha que invite, al encuentro, la hermandad y el amor entre los pueblos para compartir un legado cultural que no tiene fronteras.
Personalmente me fascina la poesía, desde que recuerdo tengo siempre mis poetas favoritos a mano: Machado, Lorca, Miguel Hernández, Alberti, Celaya, Neruda, Withman, Bécquer, Gloria Fuertes, y con el paso del tiempo he encontrado a García Montero, Alfonsina Storni,José Ángel Buesa, Gabriela Mistral...y, por supuesto, a mi vecina y amiga Aurora Luque.
En esta sociedad en la que estamos inmersos la poesía es fundamental.
De Gloria Fuertes:
No a la tristeza.
No al dolor.
No a la pereza.
No a la usura.
No a la envidia.
No a la incultura.
No a la violencia.
No a la injusticia.
No a la guerra.
Sí a la paz.
Sí a la alegría.
Sí a la amistad.
De Miguel Hernández:
Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.
Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes..
Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.
De Rafael Alberti:
La primavera ha venido
dejando en el olivar
un libro en cada nido.
Vivir leyendo, leyendo
mientras la paz en el mundo
no se nos vaya muriendo.
Paz, paz, paz para leer
un libro abierto en el alba
y otro en el atardecer.
De Luis Garcia Montero:
Vigílate a ti mismo
cuando hables de paz.
Que no lleguen los himnos victoriosos
donde el amor no llega.
Que no te hagan injusto tus verdades
igual que tus mentiras.
Que el miedo no te obligue a ser valiente.
Va contigo la sombra que te ve
cuando cierras los ojos
y miras a otra parte.
Va en silencio contigo tu silencio.
No olvides que el cinismo
flota como un ahogado,
que las guerras crueles
necesitan de ti.
De Blas de Otero:
Escribo
en defensa del reino
del hombre y su justicia. Pido
la paz
y la palabra. He dicho
«silencio»,
«sombra»,
«vacío»
etcétera.
Digo
«del hombre y su justicia»,
«océano pacífico»,
lo que me dejan.
Pido
la paz y la palabra.
De Alfonsina Storni:
Vamos hacia los árboles... el sueño
Se hará en nosotros por virtud celeste.
Vamos hacia los árboles; la noche
Nos será blanda, la tristeza leve.
Vamos hacia los árboles, el alma
Adormecida de perfume agreste.
Pero calla, no hables, sé piadoso;
No despiertes los pájaros que duermen.
