Hoy es el día del padre y quiero escribir como si estuviéramos hablando yo tumbada en el sofá y tú sentado pegado a mi cabeza, como hacíamos en otro tiempo.
Papá fuiste un trabajador incansable, pendiente de que nunca nos faltara nada, sensible, callado pero ahí presente.
Verte con tu palustre, tu artesilla, tu nivel, tus andamios... y las manos agrietadas del cemento, siempre con esparadrapo en los dedos y tu corazón enorme.
Jamás olvidaré aquél día que me dijiste: "Vivid la vida y no seáis tan tontos como hemos sido nosotros".
La habitación chica con todas tus herramientas ordenadas sigue esperando que alguien las utilice…Recuerdas que algunas noches tocabas tu bandurria y mi hermano la guitarra?, pero cuando Serafín se fue no la volviste a tocar. Todas las noches cogías tu libretilla y un boli para hacer cuentas y libros de geografía, que te encantaba, mientras mamá leía y escribía romances. Y la tele de fondo...
Tú me enseñaste a dividir y a hacer la prueba de una manera diferente, creo que mamá y tú erais muy inteligentes y muy trabajadores.
Ahora me doy cuenta de lo felices que fuimos en nuestra infancia, a pesar de la época tan gris que nos tocó vivir. Y de lo afortunada que soy de formar parte de mi familia.
Papá, tú lo diste todo por nosotros y nos dejaste tu amor por siempre, por eso te doy las gracias y te digo: felicidades, papá.
Besos al cielo.































































































































































