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sábado, 4 de julio de 2026

🚨 ANDALUCÍA NO HA FIRMADO SOLO UN PACTO DE GOBIERNO. HA FIRMADO UN CAMBIO DE MODELO DE SOCIEDAD.



Hay momentos en los que una sociedad decide avanzar.

Y hay momentos en los que decide retroceder.

Este acuerdo entre PP y Vox no habla únicamente de impuestos, presupuestos o competencias.

Habla de qué Andalucía quieren construir.

Y esa Andalucía se parece demasiado a aquella en la que unos pocos decidían quién merecía oportunidades y quién debía conformarse con las sobras.

La Andalucía donde los señoritos repartían mendrugos de pan mientras mantenían intactos sus privilegios.

Nos hablan de eficiencia.

De libertad.

De sentido común.

⚠️ Pero detrás de esas palabras aparecen decisiones muy concretas:


🔥 Abrir la puerta, bajo el eufemismo de la "colaboración público-privada", a la privatización progresiva y a la conversión en negocio de servicios esenciales como la prevención y extinción de incendios.


🎓 Seguir desviando recursos públicos hacia la enseñanza concertada mientras la escuela pública pierde capacidad y recursos.


🏛️ Poner el patrimonio público al servicio de la "máxima rentabilidad".


🤝 Debilitar el diálogo social, reduciendo el apoyo institucional a quienes representan a las personas trabajadoras.


🕊️ Sustituir las políticas de Memoria Democrática, poniendo en cuestión el derecho a la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas.


🏠 Limitar el acceso a ayudas y a la vivienda protegida mediante requisitos de antigüedad en el empadronamiento.


🌍 Desmantelar políticas ambientales como la Ley Andaluza de Cambio Climático, una norma que costó años de diálogo y consenso parlamentario.

Todo ello ocurre en una Andalucía donde las olas de calor ya se cobran vidas, donde los incendios arrasan los montes que plantaron nuestros padres y abuelos, donde la sequía amenaza el agua que bebemos y donde las temperaturas extremas ponen en riesgo nuestro campo, nuestra ganadería y nuestra alimentación.


❗No son decisiones aisladas.


Son piezas de un mismo modelo.


📌 Un modelo donde lo público deja de entenderse como un derecho para convertirse en un gasto.


📌 Un modelo donde lo público se convierte en un negocio.


📌 Un modelo donde los derechos dejan de ser universales para convertirse en privilegios.


📌 Un modelo donde unas personas valen más que otras según el lugar donde nacieron o el tiempo que llevan viviendo aquí.

Y mientras todo eso ocurre...

Vuelven a señalar al enemigo de siempre.


➡️ Al inmigrante.


➡️ Al menor extranjero.


➡️ Al recién llegado.


❓Pero hagámonos una pregunta muy sencilla.


¿De verdad son ellos los responsables de nuestros problemas?


🏠 Si hoy no puedes acceder a una vivienda digna...


¿La culpa es de una familia inmigrante... o de quienes han convertido la vivienda en un negocio multimillonario?


🏥 Si la sanidad pública tiene listas de espera interminables...


¿La culpa es de quien acude al médico... o de años de recortes, falta de inversión y decisiones que han debilitado el sistema público?


💶 Si los salarios pierden poder adquisitivo mientras el coste de la vida no deja de subir...

¿La culpa es del trabajador que llega buscando una oportunidad... o de quienes concentran cada vez más riqueza mientras millones de personas tienen más dificultades para llegar a fin de mes?

La estrategia es tan antigua como efectiva.


👉 Hacer que quienes menos tienen miren con desconfianza a quienes tienen todavía menos.

Que el trabajador culpe al desempleado.

Que el vecino culpe al recién llegado.

Que el pobre culpe al más pobre.

Mientras tanto...


💼 Los grandes fondos de inversión siguen especulando con la vivienda.


🏢 Las multinacionales siguen anteponiendo el beneficio a las personas.


💰 Los grandes intereses económicos siguen viendo la sanidad, la educación o el patrimonio público como un mercado del que obtener rentabilidad.

Ellos nunca aparecen como culpables.

Porque siempre es más fácil señalar al último de la fila.


🗳️ Y sí. Cada voto tiene consecuencias.

En democracia cada persona es libre de votar a quien considere oportuno.

Pero esa libertad también implica una responsabilidad colectiva.

Porque con cada papeleta no solo elegimos un gobierno.

Elegimos el modelo de sociedad en el que queremos vivir.


📜 La Constitución reconoce la igualdad.


🌍 La Declaración Universal de los Derechos Humanos reconoce la dignidad inherente a todas las personas.

La protección de la infancia, el acceso a la educación, la vivienda, la sanidad y unos servicios públicos fuertes no deberían depender del lugar donde naciste, del dinero que tienes o del tiempo que llevas empadronado.

Los derechos no pueden convertirse en privilegios.

Los derechos no pueden depender de la rentabilidad económica.

Los derechos no pueden enfrentarnos entre quienes compartimos los mismos problemas.

Porque cuando consiguen que el pobre culpe al más pobre, quienes realmente concentran el poder pueden seguir haciendo negocio con lo que pertenece a todos.

Ese es el mayor triunfo del populismo fascista: conseguir que dejemos de mirar hacia arriba para empezar a enfrentarnos entre nosotros.


❤️ Andalucía merece mucho más.

Merece una tierra donde nadie tenga que competir por sus derechos.

Donde lo público sea un compromiso con la dignidad de todas las personas.

Donde la solidaridad sea más fuerte que el miedo.

Donde la política sirva para unir y no para dividir.

Porque una sociedad no se mide por cómo trata a quienes más tienen.

Se mide por cómo protege a quienes más la necesitan.

El granadino que recorre los pueblos vendiendo bloques de turrón «de más de 50 kilos»

 


Es Pedro el turronero, un joven de Ugíjar que lleva desde los 10 años haciendo turrones y dulces para venderlos en ferias.


El granadino que recorre los pueblos vendiendo bloques de turrón «de más de 50 kilos»
Es Pedro el turronero, un joven de Ugíjar que lleva desde los 10 años haciendo turrones y dulces para venderlos en ferias

Se dedica a hacer bloques de turrón de más de 50 kilos y partirlos con martillo y cuchilla para venderlos como tendero en las feries de los pueblos. Algo que lleva haciendo desde pequeño y que desde hace un año lo comparte en redes sociales, lo que le ha llevado a convertirse en  en todo un fenómeno con miles de seguidores.

Él es Pedro Ibáñez, aunque todos le conocen como 'El turronero', un joven de 26 años natural de Ugíjar. «Mi hermana y yo somos la cuarta generación de la familia dedicada a la elaboración de dulces y turrones tradicionales de la Alpujarra», cuenta Pedro a IDEAL. Lleva desde los 10 años trabajando en la pequeña fábrica de dulces familiar que ahora dirige junto a su hermana Rosario.

Y lo más llamativo de todo es la forma en la que hacen los dulces, sobre todo los turrones: en vez de elaborar tabletas de 200 o 300 gramos con máquinas, las elaboran como se hacía antes, en grandes bloques que luego parten con cuchilla y martillo. «Lo hacemos como lo hacía nuestro padre. La gente se sorprende al ver los bloques y cómo los parto pero para mi es algo normal, llevo más de 15 años haciéndolo».

«A veces al ver los números pienso que mi pueblo solo tiene 3.000 habitantes pero me están viendo millones de personas y es chocante»

Casi todo lo que hacen en su fábrica es para venderlo de forma ambulante por los pueblos, normalmente en sus ferias. Y al ver que a la gente le llamaba la atención lo que hacía, decidió compartirlo en redes sociales hace justo un año: «Llevaba un tiempo con la idea de hacerlo pero me daba vergüenza. Decidí hacerlo porque era una forma de darle visibilidad al producto, a los pueblos a los que voy y a la historia de mi familia».

Lo que no se esperaba es que su primer vídeo iba a superar las 300.000 visitas en unos días. Y desde entonces no ha parado de sumar seguidores y cada una de sus publicaciones se vuelve viral, llegando algunas de ellas a superar el millón de reproducciones. «Todo ha sido tan rápido que me cuesta asimilarlo. A veces al ver los números pienso que mi pueblo solo tiene 3.000 habitantes pero me están viendo millones de personas y es chocante», explica.

Ahora todo el mundo le conoce cuando va a la feria de algún pueblo. Sin ir más lejos, hace unos días estuvo en La Mojonera, en Almería, y no pararon de pedirle fotos: «Se pararon fácilmente 100 personas a hacerse fotos conmigo, la verdad es que ha sido una locura». Toda esta fama y visibilidad le ha llevado a querer ir más lejos y proponerse el reto de dar a conocer pueblos pequeños de Andalucía, de menos de 5.000 habitantes, para poner en valor sus tradiciones y gastronomía.

«Estoy en un punto en el que quiero compartir los valores tradicionales que se están perdiendo y la gastronomía de los pueblos, que es la mejor que existe». Y para ello ha pedido a sus seguidores que le sugieran pueblos pequeños a los que ir con este objetivo. «Me gustaría empezar por Andalucía, eligiendo cuatro pueblos de cada provincia y que mi comunidad sea la que elija al que ir. Quiero empezar ya porque tengo más de 600 pueblos apuntados», detalla.

Reconoce que siempre han hecho las mismas ferias, yendo sobre todo a pueblos de Granada y Almería, y desde que comenzó a publicar en redes sociales ha notado un aumento en las ventas. Incluso ha lanzado una página web para vender sus productos y en poco más de dos meses ha recibido ya más de 500 pedidos abriendo ventas tan solo unos pocos días para poder atender toda la demanda. «La verdad es que estamos súper contentos y muy ilusionados, está siendo algo enriquecedor», finaliza.

Ideal 3/7/26 Alberto Flores. 

viernes, 3 de julio de 2026

Desde USTEA mostramos nuestro más profundo rechazo al acuerdo alcanzado entre el Partido Popular y Vox en Andalucía para la educación.

Totalmente de acuerdo. 

Desde USTEA mostramos nuestro más profundo rechazo al acuerdo alcanzado entre el Partido Popular y Vox en Andalucía. Un pacto que incorpora una visión profundamente ideológica, elitista y excluyente de la educación y que supone un grave riesgo para la escuela pública andaluza y para los valores democráticos que deben sustentar nuestro sistema educativo.



La educación no puede convertirse en moneda de cambio para satisfacer las exigencias de la extrema derecha. Debe construirse desde el consenso, el respeto a los derechos humanos, la igualdad de oportunidades, la convivencia democrática y el pensamiento crítico. Sin embargo, el acuerdo alcanzado entre ambas formaciones sitúa la educación en el centro de una agenda basada en la confrontación, el señalamiento de colectivos, la privatización del sistema educativo y el retroceso en derechos.

Nos preocupa que el futuro de la educación pública andaluza quede condicionado por un pacto que responde más a intereses ideológicos que a las verdaderas necesidades de los centros educativos. Mientras miles de docentes y familias reclaman más inversión, reducción de ratios, más profesorado, mejores condiciones laborales, atención a la diversidad y una planificación seria de la red pública, el nuevo acuerdo pone el foco en medidas destinadas a alimentar guerras culturales, privatizar servicios y debilitar el principal garante del derecho a la educación: la escuela pública.

Contra la diversidad y la convivenciaUna de las primeras consecuencias de esta deriva es el anuncio de la supresión del Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (PLACM), una medida que responde a prejuicios ideológicos y a un discurso xenófobo completamente alejado de la realidad educativa.

Desde USTEA rechazamos frontalmente esta decisión. El PLACM no es un instrumento de adoctrinamiento, como pretende hacer creer la extrema derecha, sino un programa educativo de carácter voluntario, desarrollado fuera del horario lectivo y fruto de acuerdos institucionales, que durante años ha contribuido a favorecer la integración del alumnado, fortalecer la convivencia intercultural y facilitar la participación de muchas familias en la vida de los centros.

La diversidad cultural forma parte de la realidad de Andalucía y también de nuestras escuelas. La educación pública tiene la responsabilidad de responder a esa realidad desde la inclusión, el respeto mutuo y la igualdad de oportunidades. Defender la diversidad cultural no supone renunciar a ninguna identidad; significa formar una ciudadanía capaz de convivir en una sociedad plural y democrática.

Resulta especialmente preocupante que el Gobierno andaluz asuma el marco discursivo de la extrema derecha al presentar la diversidad cultural como una amenaza para la convivencia. Quienes deterioran la convivencia escolar no son los programas que promueven el conocimiento entre culturas, sino los discursos que estigmatizan al alumnado por su origen, su lengua o sus creencias y convierten la diferencia en un motivo de confrontación.

Una memoria democrática selectiva no es memoria democráticaIgualmente preocupante resulta el anuncio de incorporar la «Historia del terrorismo en España» al currículo educativo en los términos planteados por el pacto. Desde USTEA defendemos que el alumnado debe conocer la historia del terrorismo y el sufrimiento de todas sus víctimas. Educar en valores democráticos exige comprender las consecuencias de toda forma de violencia política.

Sin embargo, nos preocupa que esta medida responda a una utilización partidista de la historia. El problema no es estudiar el terrorismo; el problema es qué terrorismo se decide contar y cuál se pretende silenciar.

No puede construirse una memoria democrática seleccionando únicamente aquellos episodios que encajan en un determinado relato ideológico mientras se invisibilizan el terrorismo de Estado, la represión franquista, la violencia ejercida por grupos parapoliciales y de extrema derecha durante la Transición o los asesinatos de personas que lucharon por la democracia.

Andalucía conoce bien esa historia. El asesinato de Manuel José García Caparrós, abatido por un disparo policial durante la manifestación por la autonomía andaluza del 4 de diciembre de 1977, constituye uno de los episodios más dolorosos de nuestra memoria democrática. Como él, muchas otras víctimas de la violencia política y de la represión siguen reclamando verdad, justicia y reparación.

Nos preocupa que este tipo de medidas sirvan para seguir expulsando la memoria democrática de las aulas. No puede educarse en valores constitucionales ocultando el golpe de Estado de 1936, la dictadura franquista, la represión, la lucha antifranquista y la conquista de los derechos y libertades que hoy disfrutamos. La historia debe enseñarse en toda su complejidad, desde el rigor académico y no desde los intereses de un acuerdo político.

Más dinero para la privada y menos para la públicaTambién rechazamos el compromiso adquirido por PP y Vox de ampliar progresivamente los conciertos educativos al Bachillerato, la Formación Profesional y la Educación Especial. Lejos de reforzar el sistema educativo, este acuerdo profundiza en un modelo de privatización que desvía recursos públicos hacia empresas privadas mientras la red pública continúa sufriendo el cierre de unidades, la pérdida de profesorado, la falta de inversión y el deterioro de sus infraestructuras.

Resulta especialmente preocupante que se vuelva a utilizar el concepto de la «libertad de elección de centro», un eslogan que durante años ha servido para justificar el trasvase de recursos públicos hacia la enseñanza concertada.

No existe una verdadera libertad de elección cuando la propia Administración debilita deliberadamente la red pública, cerrando aulas, reduciendo la oferta educativa, eliminando enseñanzas, deteriorando las condiciones de los centros públicos y favoreciendo paralelamente la expansión de la enseñanza concertada. No se puede hablar de libertad cuando muchas familias dejan de poder elegir un centro público porque la Administración ha decidido que desaparezca esa opción.

La llamada «libertad de elección» se ha convertido en uno de los principales instrumentos para desmantelar progresivamente la educación pública. Primero se debilita la escuela pública mediante recortes y cierres; después se financia la enseñanza privada con dinero de todas y todos; finalmente, esa transferencia de recursos públicos se presenta como una ampliación de derechos. En realidad, supone un nuevo golpe a la educación pública andaluza.

La prioridad de cualquier gobierno comprometido con el derecho a la educación debería ser fortalecer la red pública, que es la única capaz de garantizar el acceso universal, la equidad y la cohesión social. La educación pública escolariza a todo el alumnado, sin discriminación por origen, situación económica, necesidades educativas o lugar de residencia. Es la red que debe absorber toda la demanda educativa y garantizar una plaza para cualquier estudiante, no la enseñanza concertada.

Especialmente grave resulta que el acuerdo plantee avanzar en la concertación del Bachillerato, la Formación Profesional y la Educación Especial. En lugar de ampliar la oferta pública allí donde miles de jóvenes siguen quedándose sin plaza en Formación Profesional o reforzar los recursos para una educación verdaderamente inclusiva, el Gobierno andaluz opta por seguir financiando la iniciativa privada.

Viejas promesas, la misma falta de compromisoEl pacto también recupera anuncios que el propio Gobierno andaluz lleva años realizando sin haberlos cumplido. Es el caso de la climatización de los centros educativos, una reivindicación histórica de la comunidad educativa que vuelve a aparecer como compromiso político cuando la Ley de Bioclimatización fue aprobada hace más de cinco años y su grado de ejecución sigue siendo claramente insuficiente.

Miles de alumnos y alumnas y miles de docentes continúan soportando temperaturas insoportables en las aulas porque la inmensa mayoría de los centros públicos siguen sin las actuaciones prometidas. Recuperar ahora este compromiso no es una propuesta nueva; es reconocer que la Junta ha incumplido durante años una ley que ella misma debía desarrollar. La comunidad educativa no necesita más titulares ni más propaganda: necesita inversiones reales y centros seguros y habitables.

Igualmente decepcionante resulta el anuncio sobre los comedores escolares. Se presenta como una mejora cuando el modelo de gestión continuará sustentándose, en la práctica, en el sistema de catering que tantas críticas ha recibido por parte de familias, trabajadoras y organizaciones sindicales.

Desde USTEA seguimos defendiendo un modelo de comedores de gestión pública directa, con cocinas en los propios centros siempre que sea posible, empleo público de calidad, productos frescos y de proximidad y una alimentación saludable y sostenible para el alumnado. Mientras no se modifique el actual modelo de externalización, estos anuncios no pasan de ser mera propaganda.

La educación pública no puede ser la moneda de cambioEste pacto evidencia un modelo educativo profundamente ideológico que pretende utilizar las aulas como escenario de una batalla cultural mientras continúa debilitando la educación pública mediante la privatización, el desvío de recursos y la repetición de promesas incumplidas.

Frente a ello, desde USTEA seguiremos defendiendo una educación pública, laica, feminista, inclusiva, democrática y comprometida con los derechos humanos; una escuela que eduque en el pensamiento crítico, que valore la diversidad como una riqueza, que enseñe la historia con rigor y que garantice la igualdad de oportunidades para todo el alumnado.

Estaremos vigilantes ante el desarrollo de este acuerdo y analizaremos una a una las medidas que afecten al sistema educativo andaluz. No permaneceremos impasibles ante ningún retroceso en derechos, libertades o en la calidad de la enseñanza pública.

Andalucía necesita más inversión en educación pública, más profesorado, más recursos para la inclusión, más memoria democrática, centros educativos dignos, comedores públicos de calidad y una apuesta decidida por la escuela pública como eje vertebrador del sistema educativo. No necesita pactos que legitimen discursos racistas, elitistas y reaccionarios, ni políticas que utilicen la educación para reescribir la historia, señalar a determinados colectivos, seguir privatizando un derecho fundamental o reciclar promesas incumplidas como si fueran nuevas medidas de gobierno.

Desde USTEA seguiremos defendiendo una escuela pública que una, incluya y eduque en democracia, porque la educación debe servir para construir una sociedad más libre, más justa y más igualitaria, nunca para imponer un relato ideológico ni para convertir un derecho en un negocio.


miércoles, 1 de julio de 2026

Se elevan a 2.295 los muertos por el doble terremoto de Venezuela.

El Diario.es

 El número de fallecidos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos en Venezuela hace una semana se eleva a 2.295, mientras que la cifra de heridos sube a 11.267, informó este miércoles el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez.

“Al día de hoy se contabilizan 2.295 personas fallecidas, 11.267 personas heridas. Estamos contando al momento 12.841 personas damnificadas”, indicó Rodríguez en un balance transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV). Asimismo, explicó que han sido rescatadas 6.461 personas por más de 4.000 brigadistas. “La esperanza se mantiene intacta”, aseguró

Rodríguez detalló que desde el doble terremoto se han registraron 782 réplicas, aunque aclaró que durante los últimos dos días la frecuencia y la intensidad han disminuido. “La amenaza parece estar disminuyendo, pero no ha desaparecido”, señaló.

El Gobierno, además, ha dispuesto 25 campamentos “transitorios” para las personas damnificadas, 13 de ellos en La Guaira, la zona más afectada; ocho en Caracas, dos en Miranda, uno en Carabobo y uno en Yaracuy.

La presidenta encargada ha reiterado así su “abrazo a quienes sufren esta tragedia” durante “estos momentos de profunda La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha informado este miércoles que se decretan siete días de luto nacional por las víctimas de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 de hace una semana. El periodo comenzará a las 18:00 hora venezolana de hoy mismo.

“Venezuela tiene el alma rasgada por las pérdidas humanas causadas por los devastadores terremotos. Hoy acompañamos en el dolor a las familias que han perdido a sus seres queridos y elevamos nuestras oraciones por los heridos, las personas desaparecidas y las comunidades afectadas”, ha escrito Rodríguez en el comunicado.

La presidenta encargada ha reiterado así su “abrazo a quienes sufren esta tragedia” durante “estos momentos de profunda tristeza” y ha reafirmado su “compromiso de acompañarlos y protegerlos”.

El Gobierno de Venezuela habilitó este miércoles una página web para recibir donaciones internacionales tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 de hace una semana que devastaron casi toda una ciudad y que afectaron a otros seis estados del norte del país, con al menos 1.943 muertos, 10.571 heridos y un número impreciso de desaparecidos.

“¡Venezuela no está sola! tú puedes sumarte a esta iniciativa de solidaridad y acompañar estos momentos de dificultad”, afirmó el canciller venezolano, Yván Gil, en un mensaje escrito en inglés en Telegram al compartir el link del portal web.

El canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) explicó que esta página web, en la que figuran datos bancarios de una cuenta de la CAF -Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe-, servirá para recibir donaciones monetarias y de insumos. Los donativos serán procesados por el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Cuatro policías fueron detenidos este martes en Venezuela acusados de apropiarse de “bienes económicos” entre los escombros de edificaciones derrumbadas en el estado La Guaira (norte, aledaño a Caracas), el más afectado por los terremotos de la semana pasada, informaron autoridades.

Los agentes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) fueron expulsados del organismo de seguridad y serán presentados ante tribunales, según un comunicado oficial.

Estos “funcionarios, desviándose de sus deberes y aprovechándose de las labores de rescate y asistencia humanitaria, actuaron de manera indecorosa al apropiarse de valores económicos hallados entre los escombros”, dijo el director del CICPC, Douglas Rico, en el texto.

Varios videos publicados en redes sociales muestran a ciudadanos indignados enfrentando a un agente del CICPC y rompiendo los dólares en efectivo que tenía el funcionario, a quien tacharon de “vergüenza”.

Tras los dos grandes terremotos del miércoles, Venezuela ha registrado más de 680 réplicas. La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) reportó este martes casi una treintena de sismos, dos de ellos de magnitud 3,3 ocurridos a las 9:51 hora local, en el noroeste del país, y a las 21:05 hora local, en la región capital.

La réplica de mayor intensidad se registró el pasado lunes, cuando se produjo un temblor de magnitud 4,6. Si bien, pese a la intensidad, el Gobierno negó que se produjeran nuevos daños por las réplicas.

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha elevado a 26 los españoles fallecidos y 150 los desaparecidos por los terremotos en Venezuela, además de que son 11 los compatriotas que se encuentran los escombros.

Así lo ha comunicado el jefe de la diplomacia española en declaraciones a los medios tras despedir al equipo médico de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) que parte a Venezuela para atender las necesidades sanitarias urgentes tras los potentes seísmos de la semana pasada.

El ministro también ha señalado que este miércoles va a aterrizar un nuevo vuelo de repatriación en Madrid procedente de Venezuela “trasladando a 130 pasajeros”, de los cuales 92 son españoles, pero también hay ciudadanos venezolanos, europeos y de otras nacionalidades con las que el Gobierno español está colaborando.


viernes, 26 de junio de 2026

DÍA INTERNACIONAL DEL ORGULLO LGTBI+



El Día Internacional del Orgullo LGTBI+ se celebra cada año el 28 de junio . Esta fecha conmemora los históricos disturbios de Stonewall (Nueva York) ocurridos en 1969, los cuales marcaron el inicio de la lucha moderna por los derechos del colectivo.

Durante este día y a lo largo de todo el mes de junio, se llevan a cabo numerosas actividades, festivales y manifestaciones en todo el mundo.

El Ministerio de Igualdad de España celebra el Día Internacional del Orgullo LGTBI+ 2026 con la campaña institucional ‘Orgullosamente libres’, en la que se da a conocer el servicio 028, el teléfono Arcoíris de información y atención integral en derechos LGTBI+.

El origen en España de la conmemoración del Día Internacional del Orgullo LGTBI+ se remonta a finales de la década de 1970, en plena transición, cuando se empezaron a organizar en España las primeras manifestaciones para revindicar los derechos del colectivo LGTBI+ (lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales).

Se considera que la primera marcha del Orgullo se celebró en Barcelona en 1977. Los centenares de personas que participaron acabaron dispersados por las fuerzas del orden. Fue a partir de 1978 cuando el Orgullo comenzó a celebrarse también en Madrid, donde la conmemoración se ha convertido en un referente mundial.

A estas celebraciones, en 2018 se sumó el acuerdo del Consejo de Ministros que declaró el 28 de junio Día Nacional del Orgullo LGTBI.

Cada año, el Gobierno de España, a través del Ministerio de Igualdad, celebra actividades, actos y celebraciones con motivo del Día del Orgullo. Este año, se ha colocado en los balcones del edificio del Ministerio una bandera arcoíris de 20 metros de longitud, obra del diseñador José Perea.

El Día Internacional del Orgullo LGTBI+ es una fiesta de celebración de los derechos adquiridos y también un recordatorio de que es necesario seguir avanzando hacia la igualdad plena, sin permitir ni un solo paso atrás. Celebrar el Orgullo es un acto de justicia con las personas LGTBI+, significa reivindicar el derecho de las personas a ser felices siendo quienes son, amando a quien quieran amar. Los derechos de las personas LGTBI+ es una cuestión de derechos humanos.

jueves, 25 de junio de 2026

MI RELATO SOBRE EL COLEGIO MENOR FERNANDO CASTELLÓN DE ÓRGIVA.

La importancia del Colegio Menor para la Alpujarra y parte del Valle de Lecrín

Cuando mis amigos salieron del pueblo para estudiar, yo no quería quedarme para tener que vivir una vida que no me gustaba: ser ama de casa, yo quería ser libre e independiente, tener una vida mejor, y para ello tenía que estudiar mucho, conseguir la beca y no perderla. Y, por supuesto, irme al Colegio Menor, que por ahí empezaba todo.

 Hice tercero y cuarto de bachiller por libre, nos preparaban don Antonio y don Eduardo, que eran maestros de mi pueblo. Pero, aunque aprobé en junio, no saqué nota para beca y mis padres estaban haciendo nuestra casa, por lo que no había dinero para ir a estudiar fuera. Mi padre habló con la Madre Méndez, que era la directora del Colegio Menor, y quedaron en que mis padres pagaban una parte y yo tenía que ayudar en el comedor (de esto me enteré mucho tiempo después). Para sexto ya tenía beca, pero seguía ayudando en el comedor a nuestras benditas cocineras.

Así que, con la mayor ilusión, mucha emoción y con la ropa marcada por mí con el número asignado por el Colegio, entré por primera vez, acompañada de mi madre, al lugar donde cumplí mis sueños y fui tan feliz, por un lado, con muy buena vibración y por otro, con miedo a lo desconocido. Pero fue muy fácil hacer amistad porque éramos como una gran familia, así que muy pronto tuve muchos amigos aparte de mis amigos del pueblo. 

En aquellos años convivíamos niños y niñas en el mismo Colegio, cosa impensable si no hubiera sido porque estaba dirigido por la madre Méndez (bajita, rechoncha, diligente y divertida); los educadores (Carvajal, Pino y Serrano), que eran como nuestros tutores y amigos; la madre Concha, que vigilaba el estudio y los dormitorios de las niñas; la madre Emérita, que enseñaba a escribir a máquina y llevaba el coro; la madre María, que se encargaba de los niños y niñas pequeños; la madre Expectación, en la cocina con nuestras cocineras Carmela, Loli y Fina; y nuestro querido Salvador, que estaba para todo.  Y todo bajo el paraguas de la Asociación de Amigos de la Cultura de Órgiva, creo.

 En aquellos años tan difíciles coexistíamos niños y niñas, eso sí, teníamos estudio y dormitorios diferentes, pero coincidíamos en el comedor, en el tiempo libre y en el Instituto (en el que también hicimos muy buenos amigos). Era evidente que teníamos que cumplir normas para que la convivencia fluyera lo mejor posible, pero teníamos mucha libertad de acción.

También hacíamos teatro y musicales con Serrano; excursiones a la nieve, a Salobreña, a Antequera; viajes fin de curso a Córdoba, a Madrid, a Galicia; bailes en la entrada del Colegio; recitales de poesía como el del Romancero gitano de Lorca; deporte, bailes de disfraces y muchas más actividades. De organizarlas se encargaban los educadores con todo el cariño del mundo.

Fue una época preciosa, no solo de mi vida, sino de la de todos los que vivimos aquella hermosa experiencia. Todo sin olvidar que estábamos allí para estudiar, que, por supuesto, teníamos nuestras horas de estudio, las niñas vigiladas por la madre Concha y los niños por los educadores. Y allí tuvimos enseñanza entre iguales (eso que parece hoy tan novedoso); nos ayudábamos unos a otros y, por supuesto, los educadores, las monjas y don Federico, el cura, también nos ayudaban. Lo que allí experimentamos marcó nuestras vidas.

Recuerdo con mucho cariño a las monjas y a los educadores y tengo en la memoria muchas anécdotas y vivencias de aquella época.

 Recuerdo con mucha añoranza el teatro que organizaba Serrano, en el que participaba gente muy buena. Yo solo participé en la comedia de Los Pelópidas (aún recuerdo el nombre porque el montaje y la obra en sí eran muy graciosas, y porque la representamos además de en el Colegio, en el Instituto y en varios pueblos). Los musicales eran una maravilla. Lo hacían genial. Aunque yo no participé en ninguno, los disfrutaba muchísimo.

 Hicimos varias excursiones, todas muy divertidas y gratuitas, me vienen a la memoria la que hicimos a la nieve, aquella que nos llevaron a Salobreña y a su playa, y la que fuimos a los Dólmenes de Antequera. Cada curso hacíamos un viaje de estudios. Para poder ir tenían que firmar nuestros padres y darnos algún dinerillo, aparte de que muchos teníamos que ganar unos duros cogiendo aceitunas y naranjas por Tíjola para ayudarnos a pagar nuestro propio viaje, con una ilusión admirable, porque era la primera vez que veríamos lugares nuevos. Recuerdo con mucha ilusión el viaje a Madrid, que íbamos cantando por las calles: «Hasta los Madriles habemus venio, desde la Alpujarra habemus llegao». Allí fuimos a un teatro de verdad, al gallinero, a ver La vida es sueño, de Calderón, con Juan Diego como actor principal. Aquello fue fantástico, además de porque el actor hacía un papelón, porque Serrano nos lo presentó al finalizar la obra. Realizamos otro viaje a Córdoba y aluciné con la ciudad y, sobre todo, con la Mezquita. Y viajamos también a Galicia, estuvimos viendo la Catedral de Santiago de Compostela; la recuerdo preciosa, inmensa. Vimos el Apóstol subiendo por unos recovecos que daban un poco de miedo. Una noche nos dejaron ir de discoteca en Santiago, ¡aquello sí que fue una pasada! Una noche cenando tenía a la madre Méndez enfrente, y como ella siempre decía que teníamos que pelar la fruta con cuchillo y tenedor, que para eso cada día comía en una mesa del comedor del Colegio, sin querer hice blanco con la naranja en su cara al ir a pincharla con el tenedor. Pero no se lo tomó a mal: se rió, y yo más.

Cuando evoco los bailes en el hall, con la fuentecilla, me río porque nos hartábamos de agua; y es que a cada ratillo invitaba una a beber.  Me acuerdo del genial recital del Romancero gitano de Lorca con mucha emoción porque lo recitaron como verdaderos profesionales y con mucho sentimiento. 

Y aquellos bailes de disfraces en los que nos hacíamos los disfraces con cuatro trapillos; nos salían maravillosos y nos divertíamos muchísimo. 

Los ratos de terraza de las niñas con Loli tocando la guitarra, cantando. Nos contábamos confidencias, nos secábamos el pelo, nos reíamos por cualquier cosa… Eran ratos muy particulares.

Y qué decir de los conciertos de villancicos, cuando íbamos por las calles de Órgiva cantando y pasábamos por las casas de los profesores del Instituto para pedir el aguinaldo a cambio de cantarles el villancico. Aún suena en mi interior uno de aquellos villancicos.

 Recuerdo el día que la madre Méndez nos reunió, muy seria, para comunicarnos la muerte de Franco. Muchos lloraban por el desconcierto, por miedo al futuro, por la seriedad de la madre Méndez, no sé por qué. Yo me sentí libre. Estaba harta y cansada de aquella infancia en blanco y negro. En cuanto terminó la charla, bajé al pueblo y me compré un anillo de lata como conmemoración de la muerte del dictador, que, cuando pude, cambié por uno de plata. A día de hoy, sigo teniendo un anillo de plata en mi mano izquierda.

 Participé en el coro de la madre Emérita y los domingos cantábamos en la Parroquia del pueblo y cuando terminaba la misa nos íbamos a la Ruta, más que nada a escuchar música de las máquinas aquellas que les metías dinero. Pocas veces, pero alguna sí,  nos escaqueábamos de la misa para ir a la Palapa a disfrutar de aquellos momentos musicales. Por cierto, he de decir que entonces nos quedábamos los fines de semana en el Colegio y era cuando disfrutábamos más de la terraza, de tiempo libre, cuando íbamos al campo a sacar unas pesetillas para los viajes. En esos días celebrábamos fiestas, podíamos ver la tele hasta más tarde, podíamos salir del Colegio… En fin, que yo me sentía libre. 

En aquellos años se formaron bastantes parejas y la mayoría de ellas crearon su familia y siguen tan felices. Cómo no recordar a la madre Concha, en el estudio y con el tintineo de las llaves en el dormitorio. Cuando nos cansábamos de estudiar, le decíamos: «¿Madre, puedo ir al servicio?» Y en esos ratillos era cuando aprovechábamos para fumar, aunque fumábamos a escondidas cuando queríamos. Un día me pilló en el servicio fumando, con el cigarro escondido en el bolsillo del babi, y al responderle le eché la bocanada de humo en la cara. Pero tampoco pasó nada, porque estaba el servicio lleno de niñas fumando. En el dormitorio se daba sus paseíllos entre las camarillas y cuando apagaba la luz, si teníamos que repasar para un examen, esperábamos a que cerrara la puerta de su dormitorio para encender la linterna debajo de las mantas con el libro de turno, y casi siempre quedarnos dormidas. Casi todas las noches nos reíamos por cualquier cosa y el castigo consistía en sacarnos del dormitorio, y allí más risa nos daba. En las taquillas teníamos, además de la ropa, algo para picar y a veces olía a matanza, sobre todo después de Navidad. También nos dio clase de Religión en el Instituto y en los exámenes casi todos nos copiábamos, pero ya era como un desafío para ver si nos pillaba. La verdad es que me acuerdo de ella con muchísimo cariño.

Ya he comentado que no podía perder la beca y por eso estudiaba al sol en los patios y por las cercanías del Colegio. Eso no quitaba que como viera u oyera «bullilla», allí estaba yo como una bala.

Tengo que hacer una mención especial a la tiendecilla de María, porque, como dice el refrán, «es de bien nacidos ser agradecidos», y es que María, casi cada tarde, me hacía un bocadillo de mejillones en lata. Yo me lo comía en su comedor, sin pagarle nada; solo le hacía un ratillo de compañía y ella me contaba historias de sus nietos. Era como una abuelita para mí. 

Algunos nos sacamos el título oficial de árbitro de baloncesto, y la madre Méndez nos lo entregó en la entrada del patio de los niños, junto a alguien de Deporte, en un acto muy «oficial». 

En COU, las niñas fuimos de retiro espiritual a una residencia y los niños al Hotel del Duque en Güejar Sierra, lo recuerdo porque lloré mucho y no me gustó nada. 

Después del Colegio nos fuimos a estudiar a Granada. Muchos convivieron en pisos, y nos alegrábamos cuando nos encontrábamos, como la gran familia que éramos.

 Fue tan impactante nuestro paso por el Colegio que conseguimos lo que nos habíamos propuesto. En mi caso, logré ser maestra, ser muy feliz con mis alumnos y tener una vida mejor que la que tuvieron mis padres.

Al cabo de los años coincidí con uno de los educadores como compañera, con el que sigo manteniendo la amistad. 

Tanto es así que creamos una Asociación y cada año nos reunimos el último sábado de octubre en un pueblo diferente, y lo pasamos genial. Disfrutamos mucho del encuentro, de volver a abrazar a los amigos y de vivir el programa que preparan la Directiva y los organizadores para ese día.  Siempre es un día muy especial, muy emotivo, lleno de reencuentros, de hermandad, de recuerdos, de tristeza por los que se han ido, de futuro, de alegría. Muchas gracias a todos, sobre todo a la Junta Directiva, por hacer posible este encuentro tan maravilloso.

 La importancia del Colegio Menor es que fue el pilar fundamental para todas las personas, tanto de la Alpujarra como del Valle de Lecrín, que quisimos estudiar y que, sin él, no hubiésemos podido.

María.