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lunes, 20 de julio de 2026

INCENDIO EN LOS BARRAQUILLOS, CÁDIAR.

 🔴 DECLARADO #IFCádiar (#Granada), zona Cortijo de la Barranquilla.


MEDIOS EN LA ZONA:

🧑‍🚒 30 efectivos por tierra

🚒 1 autobomba

🚁 3 semipesados

🛩️ 2 de carga en tierra


EL COMARCAL DE LA ALPUJARRA:

Estabilizado el incendio forestal declarado este lunes en Cádiar 

El fuego se ha originado en la tarde de este lunes en el paraje Cortijo de la Barranquilla

El Servicio Operativo de Extinción de Incendios Forestales de Andalucía (Infoca) ha dado por estabilizado a las 18.00 horas de este lunes el incendio declarado en un paraje de Cádiar.

Según han informado fuentes del Infoca, el incendio forestal se ha declarado en un paraje conocido como Cortijo de la Barranquilla de este municipio alpujarreño de unos 1.500 vecinos.

El Infoca ha activado tres helicópteros semipesados y dos aviones de carga en tierra que refuerzan la labor de 30 bomberos forestales y una autobomba.

Así estaba a las 19h:







LA SOCIEDAD: UNA ESCUELA PARA EL FOMENTO DEL ACOSO ESCOLAR (y III)*

 Excelente artículo de Antonio Lara Ramos. 

La atmósfera putrefacta que nos obligan a respirar a diario los generadores de lodazales es la muestra por la que sostenemos la tesis de que la sociedad es una escuela para el fomento del ‘acoso escolar’. Este es el gran lío donde está metida la escuela y sin disponer de otras armas que no sean educar en valores, convivencia, respeto mutuo y relacionarse amablemente, algo tan poco atractivo para jóvenes con mochilas sociales tan diversas, teniendo a su alcance una seductora sociedad individualista y hedonista. La escuela, con sus valores, ¡qué fácil le resulta estrellarse contra un dique infranqueable!

No solo se trata de echar miradas a redes sociales, ese basurero plagado de sutilizas o zafiedades, de violencias a imitar, como esos chicos que se acercan a un viandante con alguna excusa y cubren su cabeza con una sarta de guantadas, es también la desvergonzada política quien propaga desprecio al otro, al diferente, al de piel oscura carente de dinero…

Demasiadas veces vemos noticias de jóvenes que atacan o prenden fuego a indigentes y sus pertenencias. El desprecio cebado en seres humanos indefensos. Hace unas fechas la Concejalía de Asuntos Sociales de Madrid ordenaba retirar las pertenencias, sin avisar, de las personas sin hogar: “Limpieza a fondo de la ciudad”. Adiós a medicamentos, fotografías, medallas de una madre… de desheredados que, a juicio del Ayuntamiento madrileño, no deberían ser importantes.

Un partido de fútbol de ascenso a Primera, Almería-Málaga, retrasó su comienzo, el autobús malagueño fue apedreado. Lunas agrietadas, épica de descerebrados. No es la primera vez que ocurren cosas así: furibundas agresiones que no enseña la escuela.

Duele decirlo: la aportación educadora de la sociedad es demasiado negativa. Destruye todo lo que la escuela construye —o intenta— en la loable misión socializadora, educadora y formativa, bajo principios de diálogo, respeto y tolerancia. Nunca he escuchado a un docente decirle a sus alumnos que solucionen los conflictos a base de mamporros; tampoco que desprecien a quien les cae mal y odien a los inmigrantes; sí he escuchado a madres y padres, en entrevistas, tildar a niños de 3 años de acosadores —totalmente oído así— o alentar a defenderse, pegando a quienes nos pegan.

Se habla del aumento de la conflictividad escolar: siete de cada diez docentes dicen haber sido víctimas de agresiones, físicas o verbales. Y es cierto. Pero criminalizar las conductas escolares de niños y jóvenes es una osadía irreflexiva, nuestra mirada como docentes debe dirigirse a un horizonte más amplio y certero: crítica a familias despreocupadas de los hijos o a modelos sociales generadores de violencia y odio.

Me abochornaron las imágenes del tal Vito Quiles, vinculado a multinacionales del bulo y odio, persiguiendo a Begoña Gómez dentro y fuera de un restaurante, como si de una cacería se tratara: hostigándola, sin respeto, mostrándose desafiante con cara de ‘angelito’. Y sus espurios gritos: “¡No me pegues!”, a las personas que sujetándolo pretendían impedir tal acoso. La denuncia judicial contra este alborotador fue archivada por un juez de Majadahonda: “No se han podido acreditar hechos que posean relevancia penal”. Habría que preguntar al juez: “Señoría, ¿cree usted que en la escuela podríamos enseñar a nuestros alumnos tales conductas, normalizarlas, y que pudieran reproducirlas cuando pretendan un deseo, incordiando a compañeros, o que una pandilla persiga a una chica o a un profesor que les cae mal?

El vídeo han podido visionarlo centenares de miles de jóvenes. En la escuela, de haberlo proyectado, se habría analizado desde un enfoque educativo y formativo, sacando enseñanzas; en los platós de televisión hubo quien defendió a este agitador de medio pelo, esto también ‘educa’ a los jóvenes. Ningún profesor ensalzaría en su clase esta detestable conducta, pero hubo políticos que justificaron y aplaudieron el ‘trabajo del medioperiodista’, incluso calificándolo de víctima.

Señoría, desde todas las esferas de la sociedad educamos, sean de poder político, judicial o civil. El ejemplo ético frente a comportamientos deleznables es un valor a considerar. No solo es la escuela quien debe hacerlo. La educación de las generaciones jóvenes es una cuestión muy seria y debe de estar presente en nuestra conciencia ciudadana cada vez que nos mostramos públicamente.

La atmósfera putrefacta que hemos creado también es respirada por niños y jóvenes, trasladada a la escuela, como trasunto de la sociedad donde se inserta. Que se hable de ‘violencia escolar’ es una desfachatez. Cuando surge un episodio dramático de acoso en el ámbito escolar los focos mediáticos se posan sobre él.

Escribíamos sobre esto en La sociedad que (des)educa: “El sensacionalismo se apropia de la noticia incitando una mezquindad que no repara en daños a personas o instituciones. Lo anecdótico alimenta demasiados titulares, cuando los casos que se producen tienen a veces un carácter de excepcionalidad o están sujetos a numerosas variables… Cuando ha pasado lo noticiable y han explotado el tema informativamente, se olvidan de él ”.

El llamado ‘acoso escolar’ no se arregla metiendo policías en la escuela —propuesta de la Generalitat de Cataluña—, como si fueran campos de concentración, las conductas acosadoras se combaten cuando una sociedad no las permite en ninguna esfera social. Que ocurra en la escuela es parte de todo lo que hacemos mal fuera de ella.

Preferiría quedarme con aquellos autodenominados ‘putrefactos’ —Lorca, Dalí y Buñuel— que mediante la ironía y la irreverencia, en aquel 1925 llamaron a las puertas de la creatividad cultural para una vida nueva. Ejemplo que quisiera nos ayudara a demoler el obsesivo encasillamiento tan repetido de ese viejo constructo llamado ‘acoso escolar’.

*Artículo publicado en Ideal, 19/07/2026

ESPAÑA, CAMPEONA MUNDIAL DE FÚTBOL.

 Desde la Plaza Encarni así lo hemos vivido. 


miércoles, 15 de julio de 2026

CONCIERTO MÚSICA TRADICIONAL EN VÁLOR 2026.

 Una noche mágica con la música y encima España gana la semifinal de fútbol. Gracias al Ayuntamiento de Válor y a Eloy.









martes, 14 de julio de 2026

NO QUIERO QUE ME TAPEN LA BOCA CUANDO DIGO NO QUIERO


No quiero

que los besos se paguen

ni la sangre se venda

ni se compre la brisa

ni se alquile al aliento.

No quiero

que el trigo se queme y el pan se escatime.


No quiero

que haya frío en las casas,

que haya miedo en las calles,

que haya rabia en los ojos.


No quiero

que en los labios se encierren mentiras,

que en las arcas se encierren millones,

que en la cárcel se encierre a los buenos.


No quiero

que el labriego trabaje sin agua,

que el marino navegue sin brújula,

que en la fábrica no haya azucenas,

que en la mina no vean la aurora,

que en la escuela no ría el maestro.


No quiero

que las madres no tengan perfumes,

que las mozas no tengan amores,

que los padres no tengan tabaco,

que a los niños les pongan los Reyes

camisetas de punto y cuadernos.


No quiero

que la tierra se parta en porciones,

que en el mar se establezcan dominios,

que en el aire se agiten banderas

que en los trajes se pongan señales.


No quiero

que mi hijo desfile,

que los hijos de madre desfilen

con fusil y con muerte en el hombro;

que jamás se disparen fusiles,

que jamás se fabriquen fusiles.


No quiero

que me manden Fulano y Mengano,

que me fisgue el vecino de enfrente,

que me pongan carteles y sellos

que decreten lo que es poesía.


No quiero amar en secreto,

llorar en secreto,

cantar en secreto.


No quiero

que me tapen la boca

cuando digo NO QUIERO...


✍️ Ángela Figuera Aymerich

Gente con magia.

 Hay gente que tiene magia, que hace bonito un enfado, que transforma lágrimas en carcajadas, que te da la mano, que no se olvida de un cumpleaños, que tiene arte, en los ojos, también en los labios. Sí, hay gente que tiene música, que tiene mundo que cambiar, que tiene duende, que sorprende, que te saca a bailar. Hay gente que te hace el amor, con un mensaje, con un te echo de menos, con un susurro, con un beso. Hay gente que te roba, suspiros, y versos; que te rompe miedos, que te besa heridas, que usa canciones para darte los buenos días. Hay gente que está rota, rota por dentro, pero te mira, y consigue que sonrías, sin tú saberlo. Hay gente que regala, regala momentos, regala fotos que sólo existen en tus recuerdos, regala ganas, motivos y aliento. Hay gente que busca casualidades para hacer que parezcan simplemente eso. Hay gente que te cuida, con un simple cómo estás, que te manda flores que no necesitan riego, que te hace perderte, buscarte y encontrarte en silencio. Hay gente que te piensa, que te quiere bonito y que te despierta, para que sueñes de nuevo.


Esa gente... que nunca encuentras como decir gracias, gracias por todo esto... Esa gente que se queda, aunque se vaya, en lo que es tu propio cuento.


Mery Turiel

Texto: Pídeme lo que quieras