Hay mañanas que te da por andar sin rumbo definido, explorando por lugares recónditos de nuestra tierra pavica... Caminas, comes frutos del campo: moras, higos, manzanas..., te pierdes..., resbalas..., te caes..., pero al final reconoces algún punto y vuelves al camino... También tiene su encanto, pero se corre el peligro de caerte y que nadie sepa dónde estás...
No hay comentarios:
Publicar un comentario